Ubicado en el corazón de la antigua civilización Romana, hoy Italia, fue sitio de antiguas batallas y emblema de un imperio que plasmó las bases de la actual cultura occidental.

El gran coliseo, subsistió, a pesar de los embates de la naturaleza y múltiples intentos por destruir la ciudad. Gracias a ello, el visitante podrá deleitarse de la riqueza arquitectónica y pasearse por la ciudad que aún conserva gran parte de la tradición artística de la cultura greco-romana.

Asistir a este monumento, transporta al visitante a una época donde se tejieron historias de amor, tragedia, odios y poder.